Ensayos online y tecnología musical: el trabajo durante la pandemia de la Orquesta Sonidos de Luz, integrada por jóvenes ciegos

En marzo iban a tocar por primera vez en Lollapalooza, pero el COVID-19 obligó a suspender el evento y debieron adaptarse a la nueva realidad. Hoy, ya han sacado cuatro covers y trabajan para realizar un recital de trío vía remoto.  

El sueño estaba por cumplirse y la ansiedad era total. El 27 de marzo de 2020 sería un día muy especial para la Orquesta Sonidos de Luz, que pertenece a Fundación Luz y que integran jóvenes ciegos y baja visión. Ese día, el grupo musical se presentaría por primera vez en Lollapalooza en el Parque O’Higgins.

Sin duda, serían tres días de inolvidables presentaciones, donde darían a conocer los temas de su primer disco “Música para tus ojos”. La felicidad de los músicos crecía a medida que se acercaba el debut. Sin embargo, el 12 de marzo todo cambió. La pandemia por el COVID-19 obligó a la organización suspender el evento, hecho que golpeó duramente a la orquesta.

“Fue difícil. Traté de dar vuelta la página lo más rápido posible y adaptarme a la nueva realidad que se nos venía, pero los chicos vivieron un proceso de frustración bastante grande, ya que estaban muy motivados con tocar. Era un tremendo sueño que se iba a cumplir, pero lamentablemente quedó pendiente”, señala Cristóbal Basso, director de la Orquesta Sonidos de Luz.
Hoy, a cinco meses de la suspensión del festival, el director del grupo contó cómo han seguido trabajando sin decaer por las largas cuarentenas. “Les transmitimos a todos los integrantes que estuvieran tranquilos, porque continuaríamos con nuestros ensayos vía online y con el permanente apoyo que nos entrega Fundación Luz. Las primeras semanas de confinamiento realizamos una serie de reuniones motivacionales y luego, cuando todos ya habían ido a buscar sus instrumentos al colegio Santa Lucía, les dije que nos juntaríamos por Skype para ensayar”.

Fue así que Basso decidió comenzar a trabajar de forma individual con uno de los integrantes, con el fin de lograr que se escuchará bien el sonido y no desfasado. “Se perdía el pulso y no podíamos estar tocando todos a la vez. Con el correr de las semanas fuimos ajustando los instrumentos y sonidos y los ensayos comenzaron a dar sus frutos. Además, con la tecnología musical pudimos armar un ensayo de tres personas que nos ha permitido tocar a tiempo real como si estuviéramos juntos”.

Hasta ahora, y desde que comenzó la pandemia, los ensayos no se han detenido un solo minuto durante todos los días de la semana. Esto, logró que se puliera aún más la interpretación musical del repertorio de la Orquesta, lo que significó que sacaran cuatro covers y comenzarán a trabajar en una canción original. Además, se suman los singles de la Orquesta que una vez al mes se han ido lanzando por las diferentes plataformas de streaming como Spotify y que finalizarán con el tema “Llamita”, programado para junio del próximo año.

Pero Basso va más allá y piensa en grande. “Con los integrantes de la Orquesta que hemos ensayado de a tres y tienen la plataforma jamulus, la idea es realizar un recital. Hemos probado la imagen por zoom y el audio por jamulus, y ahora necesitamos ver la forma de retransmitir todo esto, quizás por un live de YouTube, Instagram o Facebook. Lo estamos viendo y ojalá resulte, sería espectacular”.

Y no sólo en lo musical han estado trabajando fuerte, pues en junio la Orquesta Sonidos de Luz postuló al Fondo Internacional para la Diversidad Cultural de la Unesco. “En diciembre deberíamos tener la respuesta de este fondo que nos permitiría viajar durante el 2021 por todo Chile realizando conciertos. El objetivo es dar a conocer nuestra música y contribuir al cambio de mentalidad inclusivo”, cerró Basso.