“Si no hago deporte me voy a morir igual”: el sufrido clamor de Alberto Abarza por una piscina

Alberto Abarza no nada hace cinco meses. El campeón panamericano y Premio Nacional del Deporte volvió a Chile en marzo de este año tras un largo período de entrenamiento en Europa. La pandemia estalló y quedó varado en un mar de dudas. Hoy peligra, además de su preparación a Tokio 2021, su salud.

Y es que este nadador paralímpico sufre del síndrome de Charcot-Marie-Tooth, enfermedad que le roba el aliento cada minuto. La natación, su especialidad, es una terapia fundamental para detener un poco sus dolencias. Sin embargo, si no hace ejercicio, y aunque suene frío, morirá.

Alberto es uno de los clasificados a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021. Necesita entrenar para poder prepararse de cara a esta cita y además para sobrevivir. Ha recurrido al Comité Paralímpico buscando ayuda, la cual aún no ha llegado debido a los problemas que existen por el coronavirus.

Este campeón chileno se encuentra también en el grupo de alto riesgo debido a su enfermedad, lo que dificulta aún más un posible permiso para entrenar. En conversación con BioBioChile, confesó que su médico le aclaró que puede volver a una piscina. Están las ganas, pero solo falta la gestión de las autoridades.

Hans Scott I Agencia Uno

“YO DEPENDO DEL EJERCICIO PARA PODER MANTENERME VIVO”

“Me fui a entrenar en octubre hasta marzo con mis medios. Por la revuelta social, habían cerrado la piscina. En ese momento entendí la postura del Comité Paralímpico que ya había un calendario con un financiamiento que no podía romper. Son dineros públicos, lo entiendo, no puedo postular a última hora. Eso se hace en enero o febrero”.

“Como sabía que venía Tokio, quería hacer una preparación buena con mi entrenador. Entonces, como no había dinero, lo tomé a él y a mi novia y nos fuimos a Europa. Fue un gasto emocional y económico grande”, confesó.

“Cuando volvimos en marzo y pasa esto de la pandemia efectivamente tuve una conversación con el Comité, que no iban a estar abierta las piscinas. Uno siempre va a esperar más de lo que te pueden ofrecer, uno piensa que es deportista de alto rendimiento y eso conlleva a más exigencias. No solo en lo deportivo sino que también por mi discapacidad, yo dependo del ejercicio para poder mantenerme vivo básicamente. Mi discapacidad me va atrofiando día a día”.

“Partí entrenando en casa pero pasaron los meses y no tenía respuesta de cuando volvería a entrenar, entendiendo todo este escenario de pandemia”.

“PENSÉ EN COMPRARME UNA PISCINA, PERO ME SALÍA 30 MILLONES DE PESOS”

En medio de esta emergencia sanitaria: ¿Se te facilitó el uso de implementos para entrenar en casa? ¿Hubo comunicación con el Comité Paralímpico?

“Hubo comunicación, pero es decir ‘estoy esperando algo pero no llega’… Sí recibí ayuda del ministerio del Deporte. La ministra Cecilia Pérez me envío un kit de ejercicios. Esta ministra, independiente del partido político que esté, para mí ha sido la mejor de la historia en el deporte chileno. Cercana con los deportistas, incluso más que el Comité. Noté esa comunicación de la ministra. Muchas veces me dolía el cuerpo y no tenía como moverme. Sabía que esto era difícil por la pandemia, pero también esperaba respuestas de parte de mis más cercanos que son el Comité”.

Pero hay algo en concreto para que puedas entrenar

“Hubo llamados, hablamos un par de veces, pero esperaba que me dijeran por ejemplo ‘mira Alberto, el 15 de este mes voy a conseguir una piscina para poder llamar’. Eso me lo dijeron, terminando esto pagaremos una piscina para que puedas nadar. Quedé bien, pero también habían otras alternativas que pude haber tomado, pagar una piscina quizás”.

Sí, intentaste comprarte una piscina

“Pensé en comprarme una pero me salía 30 millones de pesos. No tenía ese dinero para poder comprarla. Yo sé que hay una voluntad tremenda del Comité de poder hacer las cosas y ayudar a los deportistas, nunca lo he desconocido. Aquí no se trata de dinero, es una cosa de gestión. Si fuera por dinero yo hubiese aceptado de una haberme ido a Estados Unidos, cuando me llamaron por primera vez en 2017″.

“YO QUIERO HERRAMIENTAS PARA PODER MANTENERME VIVO”

Siempre has tenido una disposición tremenda para autogestionar tus entrenamientos, competencias, etc. ¿Crees que el Comité debería dar un poco más?

“A veces falta más comunicación, mis rivales están entrenando y yo no. Yo entiendo que estamos en medio de una pandemia y me están cuidando para no enfermarme. Pero también pensemos que Alberto Abarza tiene una discapacidad que avanza día a día. Si no hace deporte, se va a morir igual. Necesito el deporte y también cuidarme de la pandemia”.

Esto es algo que va mucho más allá del deporte que practicas

“Yo les digo a algunos deportistas, chiquillos a mí me gustaría ser como ustedes a nivel competitivo. A mí me cuesta ser competitivo, y no es por dar pena. Cuando voy a una competencia en lo último que pienso es en ganar una medalla. Esto lo disfruto, quiero enseñarle a mi hija a disfrutar la vida. Que saco con tener medallas si no sé si el próximo año me podré mover.

Yo quiero herramientas para poder mantenerme vivo. Yo a Comité lo veo como una empresa, pero mi familia también es una empresa y los dos cumplen roles distintos. A Comité, y con justa razón, le importa la medalla. Sin embargo, a mi familia le importa a Alberto Abarza vivo”.

Además ganaste un cupo a la ‘cita de los anillos’

“Claro, yo necesito mantenerme deportivamente para vivir. Si estamos dando la prioridad a los clasificados a Tokio ¿Quiénes tienen que entrenar en la piscina? Alberto Abarza, Vicente Almonacid y Kristel Köbrich. Kristel está en Argentina, entonces quedamos Vicente y yo. Si a Vicente lo poníamos a entrenar en la pista 1 y a mí en la 0, ¿había un cuidado o no había un cuidado? Entonces, creo que muchas veces falta una administración pública. Hay muchos malos entendidos entre Comité y lo que pido. Lo más sano es sentarse a conversar”.

“QUIERO COMPETIR POR MI PAÍS, NUNCA DIJE LO CONTRARIO”

¿En esta comunicación directa con la ministra has tocado este tema?

“Ella se comprometió a ayudarme para gestionar permisos y todo eso. Yo sé que hay muchas cosas que no dependen de ella. He tenido súper buena comunicación, me he sentido escuchado. Ricardo Elizalde (presidente del Comité) también me llama, pero hay soluciones que no pueden esperar 5 meses, aunque te llamen todos los días”.

Ahora, en este momento ¿Hay solución para entrenar?

“Me hice exámenes de PCR para poder volver a entrenar. Respecto a los Estados Unidos, me dio un poco de pena con la explicación del Comité, que yo estaba pensando que me iba a ir a Estados Unidos, como dejando una ventana a eso. Yo lo dejé en claro, que quiero competir por mi país, nunca dije lo contrario.

Con mucho respeto dije que me daba pena que un país se fije en mi talento y me de opciones. ‘Mira Alberto ven y tendrás natación todos los días, más un kinesiólogo’. Amo mi país, para mí en Lima y ver la cara de mi hija cantando el himno nacional, fue la cosa más linda que me ha pasado”.

Alberto, ¿Cómo está la salud?

“Ha empeorado, la pandemia ha afectado muchísimo. Como no hemos podido entrenar ni tener médicos constantes, la discapacidad ha avanzado. Al rango de las piernas, ya duele mucho, los brazos no se mueven como antes. Si bien hay un golpe anímico tremendo como el nacimiento de mi hija, para hacer un abdominal necesito que me ayuden, pero mi señora no puede hacerlo porque está embarazada”.

Tú ánimo siempre ha estado fuerte con querer llegar a Tokio, pero la salud es algo complejo, ¿Cómo ves tu participación en los juegos?

“Ha bajado el ánimo, de repente estoy acostado y empiezan los dolores. Hay que ser realistas. Ahora me voy a meter a una piscina y quiero ver cómo voy a estar nadando. Por ejemplo estaba acostumbrado a salir todos los días una hora en silla de ruedas como ejercicio. El otro día salí, llegué a la esquina y ya estaba muerto”.

Pasan los días y Alberto sigue esperando. Desde el Comité se comprometieron a disponer de una piscina para cuando “los protocolos lo permitan”. Se habla que tendrá una especial cuando baje el nivel de pandemia y así prepararse para Tokio. Sin embargo, el dolor y sufrimiento físico de Abarza sigue aumentando por cada hora que pasa.

Fuente: Bio Bio

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