Down Madrid elogia el papel de los abuelos en el impulso de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual

Abuelo junto a niño con discapacidad posando para la foto

Down Madrid elogió este viernes el papel de los abuelos en el impulso de la calidad de vida y el fomento de las relaciones interpersonales, tanto en el seno familiar como social, de los niños y jóvenes con discapacidad intelectual. A su juicio, “la figura de los abuelos es un pilar fundamental para muchas familias, y más en aquellas en las que se convive con una persona con discapacidad intelectual”.

Así lo manifestó la entidad coincidiendo con la celebración, este domingo, 26 de julio, del Día de los Abuelos, una fecha que la organización aprovecha para poner en valor el papel de esta figura y dar también a conocer las iniciativas que lleva a cabo la Fundación con los abuelos, en pro del bienestar y desarrollo de las personas con discapacidad intelectual.

En concreto, Down Madrid cuenta con los ‘grupos de abuelos’, una iniciativa que arrancó en 2006 con el objetivo de informar, formar y apoyar a estas personas en su rol y las peculiaridades que este conlleva cuando el nieto tiene discapacidad intelectual. La entidad cuenta con dos grupos: el grupo con nietos adolescentes, en el que actualmente hay 14 participantes; y el grupo de niños del Centro de Atención Temprana (CAT), integrado por 31 participantes.

“Pasado el primer momento en el que todo es confusión, la llegada de un niño o niña con discapacidad intelectual es una oportunidad de renovarse y de que los abuelos se sientan aún más útiles y valorados”, señalan desde la entidad. “Es el momento de ayudar más que nunca a los hijos, contribuyendo en la formación y desarrollo de los nietos, aportándoles valores, experiencias y, sobre todo, cariño”, refiere.

Motivos como los señalados anteriormente están muy presentes en los talleres para abuelos de Down Madrid. Con un encuentro mensual, en cada uno de los grupos se organiza una mesa redonda moderada por una terapeuta de familias y dos abuelos dinamizadores, donde se intercambia información, vivencias, anécdotas e inquietudes.

En estos talleres hay también espacio para la expresión emocional y se realiza una charla-coloquio en la que tanto profesionales de la Fundación, como otros ajenos a la entidad, procedentes de distintos ámbitos (sanidad, social, jurídico…), proporcionan recursos a los participantes sobre un tema que es elegido previamente por los propios abuelos.

“Se trata de acercar la discapacidad intelectual a un grupo de personas que, por circunstancias culturales y de edad, en muchos casos no tienen una percepción real de la misma y todavía se ven influidos por falsas creencias que rodean este tipo de discapacidad”, indican desde la entidad.

Según la entidad, en ejemplo de cómo han ayudado estos encuentros, serían los grupos donde se compartieron las experiencias vividas durante el confinamiento. En ellos, los abuelos pudieron expresar cómo se sintieron durante aquellos días y qué actividades realizaron para apoyar y acompañar a sus nietos entonces. “Muchos de ellos nos hablaron de la falta de libertad, también derivada del cuidado extremo que sus hijos pusieron hacia ellos, pero fueron muchos los que nos contaron momentos muy divertidos, como la cantidad de veces que sus nietos les llamaron por teléfono o las profundas ganas que tenían de darles un abrazo”, recuerdan desde la entidad.

EN PRIMERA PERSONA

En el marco de la celebración del Día de los Abuelos, Down Madrid lanza también un video en el que, a través del testimonio de Juan Jimeno, un abuelo participante de uno de los grupos de la entidad, y su nieto, Martín Cuenca, con síndrome de Down, explican su proceso de adaptación a la discapacidad intelectual y cómo ha sido su transformación desde que conocieron la noticia, al nacer el pequeño. “Es un proceso en el que vas aprendiendo y en el que el grupo de abuelos de la entidad es fundamental porque nos va enseñando a aquellos que no tenemos conocimiento de este tema y en el que nos podemos explayar y preguntar nuestras inquietudes”, añade Juan.

Por su parte, el pequeño Martín, destaca en el video la importancia que tiene su abuelo en su vida, que le ha enseñado “la playa, a leer y a escribir”.

Fuente: Servimedia