Las barreras que enfrentan las personas ciegas en tiempos de pandemia

Las personas que sufren algún tipo de discapacidad visual o ceguera se encuentran con una sociedad que ha cambiado las reglas y las normas de comportamiento social sin contar con ellos. Es esta “nueva normalidad” que ha impuesto la pandemia del coronavirus, donde está prohibido tocar, que es la forma que tienen para ver y donde además el uso de mascarillas les impide reconocer las voces y el aislamiento social, hace que la gente esté menos dispuesta a colaborar.

La dirigenta de la Agrupación de Amigos de Personas Ciegas (Agaci), Diana Bórquez, señala que la pandemia como personas ciegas les ha cambiado la vida. “Es un cambio rotundo, porque no se pueden tocar las cosas y para nosotros nuestros ojos son las manos, entonces para nosotros es muy complicado”, indica, respecto de las barreras con las que se han encontrado en este proceso

En esta “nueva normalidad”, también se ha hecho frecuente el uso de mascarilla, que hace que la voz de las personas se escuche menos e incluso cambie. “Entonces con la pandemia nos cuesta más reconocer quienes nos hablan”, acota Diana, además que el distanciamiento social hace que la gente no se les acerque como antes para ofrecer ayuda.

Con todos estos cambios en las reglas y conductas de comportamiento social derivados de la crisis sanitaria, las limitaciones de las personas que sufren algún tipo de discapacidad visual o ceguera se han incrementado de una forma exponencial. Para suplir estas carencias, las personas con deficiencias visuales o cegueras tendían a apoyarse en el tacto lo que hoy está prohibido.

Otra de las medidas que se han tomado con la pandemia, es la suspensión de las actividades escolares. Es que eran justamente los estudiantes quienes apoyaban a la agrupación a la hora de recolectar fondos en la colecta regional, que son recursos que permiten financiar las actividades y los distintos talleres que desarrollan para ir en apoyo de las personas con discapacidad visual, pero además son recursos que permiten financiar el mantenimiento de la sede de la organización de calle Angamos esquina Avenida España.

Es por ello que la organización se encuentra trabajando en nuevas formas de recolectar fondos para la organización y una de las alternativas que se barajan tiene que ver con la venta de bonos de cooperación, o de la realización de alguna actividad de recaudación a través de Internet. Sin embargo, este es parte de un trabajo que está en desarrollo.

Fuente: La Prensa Austral