“Cuando una empresa invierte en herramientas accesibles, retiene más el talento y aumenta su productividad”

ENCAMINA y Microsoft muestran algunas de las herramientas tecnológicas que mejoran la inclusión social y laboral

Más de 1.000 millones de personas padecen algún tipo de discapacidad.

Un 70% de ellas padecen una discapacidad no visible.

La tecnología se ha convertido en un factor de inclusión, un aliado para ayudar a las personas con o sin discapacidad a integrarse tanto en su entorno laboral como social. ENCAMINA y Microsoft han presentado algunas de las herramientas que pueden mejorar esta inclusión que afecta a más de 1.000 millones de personas en el mundo, es decir, un 15% de la población.

Carmen Noarbe, experta en el área de inclusión de Microsoft expone algunos datos de la situación actual. “La accesibilidad debe ser una condición para la movilidad en las ciudades, no solo para personas con discapacidad sino para todos”. De hecho los problemas de movilidad que puede tener una persona que va en silla de ruedas -comenta- también los puede tener una madre al mover el carrito de su bebé o un joven al arrastrar una gran maleta.

La Organización Mundial de la Salud define la discapacidad como el desajuste entre la interacción de las habilidades de una persona y el entorno. De ahí la recomendación de convertir los entornos en lugares accesibles para todo el mundo sin distinción de edad o condición física y psíquica. De momento es la tecnología la que está marcando la diferencia en las ciudades con la aplicación de la inteligencia artificial.

“Cuando hablamos de discapacidad la gente relaciona personas con problemas de movilidad que van en silla de ruedas o son ciegas, cuando más del 70% de los diagnósticos no son visibles y están relacionados con problemas de audición, de discurso, de cognición e incluso vinculados con la salud mental”, comenta Noarbe.

Las herramientas tecnológicas actualmente permiten a las personas con discapacidad buscar empleo eliminando el factor desplazamiento, desempeñar puestos de trabajo de los que antes podían estar excluidos, eliminar las barreras de comunicación que las personas con discapacidades sensoriales podrían encontrarse, contactar con clientes y proveedores sin que la comunicación sea un problema.

Hablaríamos de e-mails accesibles, subtítulos en power point, dictador por voz o leer en voz alta, sistemas de escaneo de textos, traductores al alfabeto braille, my analytics, insight. y numerosas herramientas que además de facilitar la vida ayudan a prevenir enfermedades derivadas del estrés como la ansiedad.

“Lo que hemos constatado es que cuando una empresa invierte en herramientas accesibles, retiene más el talento y aumenta su productividad,” advierte Noarbe.

Se ha observado, a través de diferentes estudios, que cuando se provee a los empleados de entornos inclusivos se sienten más comprometidos con las empresas y son más productivos. En cifras se observa que el 83% de las nuevas generaciones se sienten más implicados en organizaciones con una potente cultura inclusiva. Asimismo el 80% de las compañías que incorporaron estas herramientas incrementan su productividad, doblan sus ingresos netos y sus márgenes de beneficio. De hecho, “cambia el paradigma cuando se añaden herramientas de accesibilidad”, concluye Noarbe.

La accesibilidad es un derecho humano cuyo fin es que las personas con discapacidad y otros colectivos puedan participar y disfrutar del entorno social, cultural, laboral y económico de su comunidad. Se ha visto que la tecnología permite a las personas con o sin discapacidad vivir de manera independiente y participar de forma plena e igualitaria en la sociedad.

Fuente: Murcia.com

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