OPINIÓN: Discriminación en pandemia

Por: Andrea Allamand | Directora y cofundadora Fundación Down UP!

Señor director:

Quisiera manifestar a nombre de Fundación Down Up nuestra más profunda tristeza e impotencia al conocer el caso de Óscar Walter, hombre de 38 años con Síndrome de Down que falleció el pasado 26 de mayo.

Durante más de seis días esperó por un ventilador y nunca fue intubado. Incluso, como denunció su hermana, ella misma tuvo que cuidarlo y darle la asistencia de limpieza básica, luego que pasara una noche sentado en una silla de ruedas en urgencia, a la espera de una cama en el Hospital Félix Bulnes.

Días antes supimos el caso de Yerka, una mujer de 40 años a quien en el Hospital Padre Hurtado no le daban una cama, ya que, según indicó la madre, le explicaron que no era “prioridad” para el hospital. Solo gracias a la presión de la comunidad por redes sociales y a los medios de comunicación, el director de la UCI cedió en su postura, le otorgó una cama y hoy se encuentra estable.

Como fundación que acompaña y educa a familias que reciben hijos con Síndrome de Down, hacemos un llamado al Estado chileno a respetar la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo, que fue ratificado por nuestro país el 29 de julio de 2008.

Hoy, nos gustaría decirle a nuestra comunidad, y en especial a la familia de Óscar, que esto no volverá a pasar, porque en Chile la vida de todas las personas tiene igual valor. Sin embargo, luego de conocer la lamentable partida de Óscar, cabe preguntarnos: ¿Se generó o aplicó un protocolo de atención ética frente al covid-19, que incluyera a las personas en situación de discapacidad? ¿Dónde están las instituciones del Estado que deben velar por sus derechos? ¿De qué sirven las mesas técnicas público-privadas, donde muchas organizaciones participamos, creyendo que la inclusión e igualdad de derechos de las personas en situación de discapacidad son una prioridad para Chile?

Como Fundación Down Up hacemos un llamado categórico y urgente a todos los trabajadores y directivos de centros de salud públicos y privados a realizar #AtencionSinEtiquetas, porque necesitamos que como país atendamos con más humanidad y respetemos la dignidad de cada ciudadano, sin importar su condición, la comuna en que vive o el color de su piel. Asimismo, llamamos al Estado a cumplir su rol fiscalizador en resguardo de los derechos de las personas en situación de discapacidad que hoy más que nunca lo necesitan.

Publicado en El Mercurio

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