Teletrabajo e inclusión: una oportunidad para crear nuevos espacios

Las empresas y sus áreas de recursos humanos buscan optimizar sus procesos mediante el teletrabajo y lo que conlleva un desafío para incluir a personas con discapacidad en cuanto a espacios y recursos adecuados.

Jorge Henríquez presenta una discapacidad física producto de un problema en los ligamentos de su rodilla derecha que le impide, entre otras cosas, desplazarse de un lugar a otro. Sin embargo, como supervisor de flota de la empresa Europcar Tattersall, Jorge relata que ha podido seguir en sus funciones de forma remota con éxito.

“Estoy a cargo de supervisar la flota de autos para una empresa a nivel nacional, donde veo que los contratos estén correctos, vehículos con revisiones técnicas al día, entre otras cosas. La empresa me ha dado mucha confianza y herramientas de trabajo como un notebook, teléfono y servicio de internet para poder cumplir y recibir la información de los distintos equipos”, explica.

Él ha demostrado que sus competencias en el cargo continúan con este formato de trabajo. “Ha respondido ganando autonomía y manteniendo un desempeño correcto, que era el que ya tenía antes del 15 de marzo cuando empezamos a operar con teletrabajo, cuenta Carlos Gálvez, administrador de contratos y jefe directo de Jorge.

“Es un formato que funciona muy bien y que vale la pena seguir desarrollándolo cuando pase esta crisis”, sostiene.

Son muchas las empresas que han tomado la ruta del teletrabajo como una medida para seguir con sus operaciones y cuidar la salud de sus colaboradores. Sin embargo, este formato no es nuevo en el mundo de la inclusión laboral de Personas con Discapacidad (PcD), pues existe un gran número de ellas trabajando desde sus casas como algo normalizado, y con empresas viendo esta tendencia como una buena oportunidad de generar cambios positivos en sus organizaciones.

“A las empresas les costaba confiar en este formato a distancia, pero como se han visto en la necesidad de hacerlo y ven buenos resultados se abrió una ventana excelente para la inclusión”, afirma Felipe Bottetano, director de la consultora Inclusión Activa.

“Nosotros ya apoyábamos a personas que no podían moverse hacia su trabajo por alguna discapacidad particular, pero ahora que lo ideal es que nadie salga de su casa, el mayor reto ha sido trabajar para que todo espacio de residencia sea apto y se encuentre en las mejores condiciones laborales para que cualquier persona con la discapacidad que tenga, pueda seguir teniendo un excelente desempeño bajo un formato de teletrabajo y queremos que las empresas lo sepan”, asegura.

Habitabilidad y comodidad

Transformar un lugar para vivir a un espacio de trabajo accesible tiene consideraciones importantes más para una personas con discapacidad, pues puede determinar el correcto desempeño de alguien en su puesto de trabajo.

“Hacemos que los espacios destinados a trabajar dentro del hogar, se transformen en espacios idóneos para un óptimo desempeño laboral y que con ello la discapacidad que presente la persona no sea un impedimento para realizar sus tareas durante su jornada”, dice.

Para eso cuentan con un equipo de kinesiólogos, ergónomos y prevencionista de riesgo que evalúan en detalle dichas acciones y espacios, realizando “sugerencias y modificaciones necesarias para generar las condiciones laborales óptimas para cada uno de ellos”.

“El equipo se preocupó de que mi espacio de trabajo tuviera todas las condiciones correctas. Nos comunicamos por videollamada y me hicieron enviarles fotos de mi lugar de trabajo en casa, y con eso me ayudaron a acomodar el escritorio para tener más movilidad en los pies, acomodar la altura de la pantalla del computador y vieron una silla más apropiada para mi junto a la empresa”, cuenta Jorge.

Fuente: El Mostrador