Así narra una niña de 8 años con discapacidad visual el coronavirus en 2070

Nayara Granados muestra su carta – ONCE

Una niña con discapacidad visual grave de España, creó un cuento para describir las consecuencias de la actual crisis sanitaria, un escrito fechado en el año 2070 con el que cuenta a una hipotética nieta qué hizo a la tierra detenerse.

Nayara Granados Sánchez tiene 8 años, una discapacidad visual grave y la imaginación suficiente para escribir un cuento sobre el coronavirus con una narración fechada dentro de medio siglo, cuando ella se ha convertido en abuela y le habla a su nieta sobre aquella pandemia que cambió el mundo en 2020.

Esta menor describe la pandemia que ha cambiado normas y hábitos en un relato en el que una niña le pide a su abuela que recuerde aquello del COVID-19, de esas semanas en las que no se podía salir de casa.

La protagonista describe el estado de alarma como un tiempo en el que había que obedecer al Gobierno «por algo terrorífico», explica que «la tierra obligó al mundo a detenerse» y que los vecinos tenían miedo a lo desconocido, a la incertidumbre y al contagio.

«Teníamos demasiadas cosas materiales y no valorábamos lo importante», explica el texto de la joven autora, del que ha informado la Fundación ONCE en un comunicado.

Como conclusión, el cuento subraya que la pandemia sirvió para que las personas se centraran en lo valioso de la vida, los buenos momentos y las cosas simples, en la importancia de un abrazo o el contacto con las personas.

«Cuando yo tenga nietos les contaré que mi abuela luchó y resistió a todos los obstáculos del coronavirus», termina el cuento dirigido a los que serán niños en 2070.

La madre de la autora, María del Carmen Sánchez, ha explicado que la niña ha basado el argumento del cuento en el apego a sus abuelos, que viven en otra ciudad, pero que también incluye a otros miembros de la familia en el relato.

Nayara Granados es alumna de tercero de Primaria, nació prematura, con un solo kilo de peso, y con problemas en el cerebro que deterioraron gravemente su visión.

«Es una luchadora incansable contra todos los obstáculos que la vida le pone por delante, por muy duros que sean», han explicado sus padres, que tienen un trabajo temporal en un molino de aceituna pero que viven en paro el actual confinamiento.

Su maestra de la ONCE, Verónica Rodríguez, ha apuntado que la niña aprovecha muy bien su resto visual, tiene buenas estrategias y compensa sus dificultades hasta el punto de que a veces parece que ve más de lo que ve.

Fuente: ABC España

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