Coronavirus y autismo: ¿cómo enfrentar la pandemia?

Luego de quince días del reporte del primer caso de coronavirus en el país, el presidente Sebastián Piñera, declara Estado de Excepción Constitucional por Catástrofe en todo el territorio nacional por 90 días. “Dar seguridad a nuestros hospitales y a todos los sitios donde se presta atención de salud. Proteger mejor la cadena logística de traslado de insumos médicos, facilitar el cuidado y traslado de pacientes, resguardar el cumplimiento de las cuarentenas, garantizar la cadena de producción y distribución para asegurar el normal abastecimiento de bienes“, explicó Piñera.

La cuenta oficial del Gobierno de Chile detalla en qué consiste este Estado de Excepción Constitucional:

Estas medidas significarían el cambio de rutina para la población nacional, entre ellos, las personas con autismo. Ana Isabel Rodríguez, psicóloga de la Comunidad de Madrid, explica que “Las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA), necesitan una rutina estructurada para anticiparse a los sucesos que puedan ocurrir”. Además, Lucía Martín, profesora infantil especializada en neuropsicología, reitera la importancia de mantener, al menos, el 90% de las rutinas. “Los cambios de rutinas generan comportamientos disruptivos en las personas autistas y la crisis de esta pandemia ha cambiado por completo su día a día”.

Las personas con TEA ven alterada su conducta por cambios en su organización diaria yno pueden permanecer encerradas demasiado tiempo en casa, pues pueden sufrir un gran riesgo de lesionarse a sí mismos o a las personas con las que conviven. Se ponen muy nerviosas y es muy difícil calmarlas.

La Confederación Autismo España y el Comité de Representantes de personas con Discapacidad (Cermi) señalaron las “graves alteraciones” en su comportamiento y bienestar por la “enorme problemática” que les supone el confinamiento a las personas con autismo. “La permanencia indefinida en su domicilio puede suponer alteraciones significativas de su comportamiento o afecciones graves a su bienestar psicofísico y personal”. Así mismo, la presidenta de la Asociación Navarra de Autismo, Amaya Áriz, recordó que “tenemos un problema muy importante con las personas con autismo, que es la falta del sentido del tiempo, que carecen de él o lo tienen muy mermado. Esto hace que no puedan esperar”.

Por redes se han compartido imágenes de pictogramas que utilizan las personas autistas sin lenguaje para poder comunicarse y así, poder formar parte del movimiento #YoMeQuedoEnCasa. La intención de este tipo de comunicación consiste en tratar de que las personas con TEA comprendan lo que está ocurriendo. Los Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) “permiten compensar las dificultades de comunicación y lenguaje de muchas personas con discapacidad”. Así lo define Arasaac, el Centro Aragonés para la comunicación Aumentativa y Alternativa, una iniciativa dependiente del Gobierno.

Consejos para ayudar a las personas TEA a manejar el coronavirus

Además de las recomendaciones del Ministerio de Salud, es bueno conocer y poner en práctica, si es necesario, algunas reglas para las personas autistas para que se pueda manejar la situación de encierro lo más simple posible.

Algunos consejos útiles son:

  • Crear una historia social en la que se le explique la necesidad de permanecer en el interior, sin salir unos días: en lugar de escribir en la historia: “no podemos salir”, sería mejor explicar: “debemos quedarnos en casa para evitar enfermarnos”. Aporta más valor si se agrega todo lo que sucederá en el hogar: “veremos películas, jugaremos, estaremos juntos y lo pasaremos bien”.
  • Aprovechar la oportunidad de enseñar o restaurar el lavado frecuente de manos y también el uso de desinfectantes especiales: es mejor usar imágenes en secuencia para colgar en el baño. 
  • Aumentar el juego a través de cualquier forma agradable para las personas con autismo: rompecabezas, memoria, tarjetas, etc. Aprovechar los días de confinamiento para pasar más tiempo con sus hijos (si es el caso): obsérvelos, hable con ellos, aliente las actividades culinarias, las habilidades de independencia, entre otros.

El uso de la máscara, como ahora está bien explicado por todas las entidades a cargo, no es necesario, a menos que esté infectado o se presuma que está cerca de una persona con el virus. Este es un elemento inusual, que podría causar una crisis debido al impacto sensorial en la piel y la sensación de falta de aliento que podría provocar.

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